Solomillo Wellington

Impresionante presentación la del solomillo Wellington, con deliciosa cebolla caramelizada, paté y esa envoltura de hojaldre que le da el punto perfecto.

Receta de solomillo wellington

Ingredientes para preparar solomillo wellington

  • 1 solomillo de cerdo
  • 1 lámina de hojaldre
  • 1 cebolla
  • 1 trozo de paté de buena calidad
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Pimienta
  • 1 huevo

¿Cómo preparar solomillo wellington?

  • Antes de hacer la envoltura del solomillo Wellington, vamos a salpimentar la carne a voluntad y la vamos a dorar en una sartén con un poquito de aceite, hasta que quede bien sellada por todas partes y así resulte bien jugosa. Apartamos y dejamos enfriar.
  • Mientras esperamos a que la carne del solomillo Wellington se enfríe (mira el porqué hay que dejarlo enfriar en la nota de autor), pondremos otra vez la sartén al fuego, con un poquito de aceite y echaremos la cebolla troceadita. Dejamos que se vaya haciendo a fuego suave, hasta que quede caramelizada y entonces la apartamos y dejamos que también se enfríe.
  • Ponemos a precalentar el horno, entre 190 y 200ºC. Entretanto, expandimos la lámina de hojaldre y la recortamos, cuidando de que quede un poco más larga que el solomillo y con anchura suficiente por los lados para poder cerrarla después.
  • Ahora colocamos una capita de paté en el centro del hojaldre, sobre él añadimos un lecho de cebollas confitadas y encima de esa cama colocaremos el solomillo. Lo envolvemos todo con el hojaldre, teniendo mucho cuidado de que todos los lados queden bien sellados y le hacemos arriba unos adornitos con tiritas de la masa de hojaldre que nos haya sobrado. Pincelamos con batido de huevo y llevamos el solomillo Wellington al horno, unos 20 minutos.
  • Cuando esté hecho, lo sacamos del horno, le permitimos unos minutitos de reposo y a servir.
  • Foto orientativa: crastino
Nota del autor:

Una de las cosas a tener en cuenta en la preparación del solomillo wellington es que todos los ingredientes estén fríos, porque si no es así el hojaldre no resistirá y se nos irá rompiendo.